Para Mi Madre Fallecida Para Llorar: Carta

No sé ni por dónde empezar. Hace rato que vengo a sentarme aquí, donde nadie me ve, con el nudo en la garganta que aprendí a disimular frente a los demás. Pero hoy no quiero ser fuerte. Hoy quiero ser ese niño que se rasguñaba la rodilla y corría a tus brazos porque tú tenías el don de hacer que el mundo dejara de doler con solo un abrazo.

No quiero que pienses que solo lloro. También río, mamá. Río cuando cuento tus ocurrencias, cuando preparo tu receta de arroz con pollo y me sale casi igual, cuando me descubro usando tus mismas frases. Río porque en el fondo me enseñaste que la vida sigue, aunque duela. Me enseñaste a ser fuerte, aunque a veces me canse de serlo. carta para mi madre fallecida para llorar

Te quiero, mamá. Te quiero con todas las lágrimas que he llorado y con todas las que me quedan por llorar. No sé ni por dónde empezar

Después de escribir esto, voy a tomar un pañuelo, voy a dejarme caer en el sillón y voy a llorar hasta que me duela menos. Porque llorar también es quererte. Porque el duelo es el precio del amor, y yo pagaría mil veces ese precio con tal de haberte tenido a mi lado. Hoy quiero ser ese niño que se rasguñaba

Tu hijo/a que nunca deja de extrañarte.

Querida mamá: